Para limpiar los radiadores, hazlo con la calefacción apagada y fríos: pon una toalla húmeda debajo, aspira la parte superior y los laterales, saca el polvo de entre las aletas con un cepillo largo o con aire frío del secador, pasa una microfibra con agua y jabón por fuera y seca. Después, púrgalos. Con eso evitas el olor a quemado del primer día y calientan mejor.
El primer día que se enciende la calefacción, media casa huele a polvo quemado. Es el polvo de todo el año, que se ha ido metiendo entre las aletas y que el calor levanta y reparte por la habitación. Limpiar los radiadores antes de ese día lleva diez minutos por radiador y se nota en el olor, en el aire y en lo que calientan.
Te contamos cómo hacerlo por dentro y por fuera según el tipo de radiador, y cómo purgarlos, que es la otra mitad del trabajo.
Por qué conviene limpiar los radiadores antes del invierno
- Olor: el polvo acumulado se tuesta con el calor y huele a quemado los primeros días.
- Aire más limpio: el radiador mueve el aire de abajo arriba y levanta polvo, pelusa y ácaros si está sucio.
- Rendimiento: una capa de polvo entre las aletas hace de aislante y el radiador cede menos calor.
- Pared limpia: el polvo que sube con el aire caliente es el que deja el cerco negro encima del radiador.
Qué necesitas
- Aspiradora con boquilla estrecha o cepillo.
- Un cepillo para radiadores (largo y flexible) o, en su defecto, una microfibra enrollada en una percha o una regla.
- Una toalla vieja húmeda para poner debajo.
- Cubo con agua tibia y jabón neutro, y dos microfibras.
- Secador de pelo con aire frío, opcional pero muy útil.
- Llave de purgar o destornillador plano, y un vaso.
Cómo limpiar los radiadores paso a paso
Apaga la calefacción y espera a que estén fríos
En caliente el polvo se pega más, te puedes quemar y el agua se evapora dejando marcas.
Protege el suelo
Coloca la toalla húmeda debajo del radiador y pegada a la pared. El polvo que caiga se quedará en ella en lugar de volar.
Aspira por arriba y por los lados
Pasa la boquilla por la rejilla superior, los laterales y la parte baja para quitar lo más grueso.
Saca el polvo de dentro
Introduce el cepillo entre las aletas de arriba abajo, o sopla con el secador en frío desde arriba para que el polvo caiga sobre la toalla.
Limpia el exterior
Microfibra bien escurrida con agua y jabón por el frontal, los laterales, las tuberías y la llave. No hace falta empapar.
Seca
Con la segunda microfibra, para que no queden gotas que acaben oxidando las juntas.
Recoge y repasa el suelo
Dobla la toalla hacia dentro, sacúdela fuera y aspira el suelo y el rodapié de debajo.
Cómo limpiar los radiadores según el tipo
| Tipo de radiador | Cómo limpiarlo | Cuidado con |
|---|---|---|
| Aluminio por elementos | Cepillo largo entre elementos y microfibra con jabón. | Estropajos: rayan la pintura. |
| Panel de chapa con rejilla | Se levanta la rejilla superior (suele ir a presión) y se limpia el interior con el cepillo. | Forzar las pestañas de la rejilla. |
| Hierro fundido | Cepillo y paño por todos los recovecos; secar muy bien. | La humedad: se oxida con facilidad. |
| Toallero de baño | Paño con agua y jabón barra a barra; antical suave si hay marcas de agua. | Productos abrasivos sobre el cromado. |
| Eléctricos y convectores | Siempre desenchufados; aspirar las rejillas y paño apenas húmedo por fuera. | Que entre agua en el interior. |
| Suelo radiante | No hay radiadores: basta con mantener limpios suelo y rejillas del colector. | Alfombras gruesas, que frenan el calor. |
Purgar los radiadores: la otra mitad del trabajo
Limpiar los radiadores por fuera no sirve de mucho si dentro hay aire. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda en sus consejos de ahorro para el hogar purgarlos al menos una vez al año, al empezar la temporada de calefacción, y no cubrirlos ni poner objetos que tapen el calor.
Calefacción apagada
Con el circuito frío y la caldera parada, para que no entre más aire.
Empieza por el radiador más cercano a la caldera
Y sigue hacia el más alejado. En casas de dos plantas, primero la de abajo.
Abre el purgador
Con un vaso debajo, gira despacio el tornillo de la parte superior. Saldrá aire y, después, agua.
Cierra cuando salga un chorro continuo
Sin burbujas ni salpicaduras. Seca la zona.
Revisa la presión de la caldera
Después de purgar baja. Lo habitual es dejarla entre 1 y 1,5 bares en frío; consulta el manual de tu caldera.
En edificios con calefacción central no purgues por tu cuenta sin consultarlo: el circuito es común y lo gestiona el mantenedor de la comunidad.
La pared de detrás y las manchas amarillas
El hueco entre el radiador y la pared es donde más polvo y telarañas se acumulan. Una microfibra enrollada en una regla o un plumero plano llegan bien. Si la pared ya tiene un cerco negro encima del radiador, se limpia con agua y jabón a toques; en pintura mate suele quedar sombra y la solución es repintar.
El amarilleo de los radiadores blancos viene del calor y del tiempo. Con agua y jabón mejora poco; si molesta, existe esmalte específico para radiadores, que se aplica en frío.
Errores frecuentes al limpiar los radiadores
- Limpiarlos en caliente. El polvo se pega y las gotas dejan marca.
- Mojar demasiado. El agua en las juntas y en los tornillos acaba en óxido.
- Olvidar el interior. Lo que huele es el polvo de dentro, no el de fuera.
- Taparlos con cortinas, muebles o ropa húmeda: calientan menos y la ropa mojada dispara la humedad de casa.
- No poner nada debajo. El polvo que sacas acaba en el suelo y en el aire.
Secar la colada encima del radiador es justo lo que provoca condensación en las ventanas y, con el tiempo, moho. Si ya lo tienes, mira cómo quitar el moho de las paredes.
Dentro de una limpieza a fondo antes del invierno
Los radiadores son una de esas tareas que no entran en la limpieza semanal. En la limpieza a fondo en Barcelona los hacemos junto con persianas, ventanas, zócalos y la parte alta de los muebles, que es lo que deja la casa preparada para pasar meses con las ventanas cerradas. Tienes el resto de tareas de temporada en la lista de limpieza de otoño.
Preguntas frecuentes sobre limpiar los radiadores
¿Cuándo hay que limpiar los radiadores?
Antes de encenderlos por primera vez en otoño y, si puedes, otra vez al acabar el invierno. Siempre apagados y fríos.
¿Cómo limpiar los radiadores por dentro?
Con un cepillo largo para radiadores o con aire frío de un secador desde arriba, y una toalla húmeda debajo para recoger el polvo.
¿Por qué huele a quemado al encender la calefacción?
Por el polvo acumulado entre las aletas, que se tuesta con el calor. Desaparece limpiándolos antes.
¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?
Al menos una vez al año, al empezar la temporada de calefacción, o cuando notes que la parte de arriba está fría.
¿Se pueden limpiar con vaporeta?
Por fuera sí, con cuidado y secando después. No conviene en radiadores eléctricos ni cerca de las llaves y juntas.
¿Cómo se quita el amarillo de un radiador blanco?
El amarilleo por calor no sale limpiando. La solución es pintarlo con esmalte para radiadores.
¿Sirve el secador para sacar el polvo?
Sí, con aire frío y soplando de arriba abajo. Pon siempre una toalla húmeda debajo.
¿Incluís los radiadores en la limpieza a fondo?
Sí, por fuera y entre las aletas accesibles. El purgado lo dejamos al propietario o a su técnico.
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